Archive for the ‘casa’ Category

QUIERE-TÉ

octubre 11, 2016

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Un oasis en la desértica Almería; y no parece un espejismo, al estar celebrando ya su quinto aniversario. Será que cuando se echan ganas para avivar una pasión, todo es posible; incluso conseguir enfrentarse a la arrastrada pasividad y dejadez de esta ciudad.

Una tienda dedicada al té llena de cuidados detalles y con una amable dependienta que sabe transmitir la afición por una bebida con la leyenda -dicen que comprobada- de ser fuente de salud, pero sobre todo válida -oh, magia- “para perforar el hielo inevitable que generan dos ingleses nada más juntarse.”

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Nosotros vamos a dejar de lado ceremonias sociales con aspiraciones de grandeza; y como tampoco poseemos la hondura espiritual que parece tener en Japón, nos quedaremos pensando, al tomarlo, en su noble naturaleza avivadora de la amistad (al compartir el gusto por las pequeñas costumbres acogedoras), desconocedora de la zafiedad de lo humano, por más que tantos y tantos aprovechen la hora del té para chismes y rumores; maldades sutiles, en todo caso, pues como decía Fielding, nada endulza más el té que las historias de amor y de escándalo.

Así que iremos probando poco a poco sus diferentes variedades (¿hay también un té azul y té amarillo?), tratando de despegarnos de esa fase suponemos que inicial en la que se suele tomar el té negro con leche (aunque cómo evitar sonreír cada vez que decidimos cargar nuestra taza con “una nube”), con la determinación de seguir a los verdaderos amantes del té, que lo toman cada vez más fuerte.

Pero aún estamos lejos, así que aceptaremos gustosamente cualquier comentario descalificativo acompañado de un gesto de horror al ver cómo añadimos azúcar, y sin ruborizarnos demasiado por dudar si hay que echar la leche antes o después. ¿Té del obrero? Pues así sea, pero éste también sirve, como quería Johnson, para “el entretenimiento del ocioso y el descanso del hombre de estudios.”

Ya solo falta que en esta ciudad y en este país también se obre el milagro que los antropólogos le han atribuido al té de conseguir que los ingleses dejaran de ser un pueblo de humores belicosos para ser gentes de civilización refinada.

Está, ya lo sé, bastante bastante difícil.

 

 

 

6 agosto: Saliendo de Oria

agosto 11, 2013

(Oria-rambla Tobaita-El Frax-Ogarite-rambla Capeirola-Ermita de San Gregorio-Fuente de la Polaca: 7 kms)

Ruta en Mickey Luke

Primera ruta “saliendo de Oria” para una voluntariosa niña de seis años.

Con la colaboración de un padre pecando, quizás, de inconsciente: Salida por la rambla de Tobaita hasta el Frax, y tocando el Ogarite por asfalto buscamos el regreso tomando rambla arriba para volver por San Gregorio.

En fin, ahí estuvo la mano que empuja a la bici en los momentos más duros de la rambla de Capeirola (la tierra se le atraganta) y la subida hasta la ermita de San Gregorio, dándole el toque cultural. Repostaje final en los caños de La Polaca, para añadirle otro rincón clásico a tan histórica ruta.

El largo verano, que es muy duro. Ni así echa luego la siesta, la joía…

Se está ganando el paso a las 20″.

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FILABRES

junio 6, 2013

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No soy ningún breweriano. Nunca probé una tipo Lambic. Ni siquiera tengo claro cuáles son las tres etapas del proceso de malteado.

Pero me gusta la cerveza. “Beer is the answer, but I can’t remember the question”, como recoge La Gacetilla Cervecera. En estos tiempos, además, uno recibe con agrado iniciativas como la de sacar al mercado local una pequeña producción de cervezas.

Pues sí, se hace en Velefique y se llama Filabres. Descubierta en una mañana de mercado en la que me topo con un tenderete de botellines adornado con unas muestras de malta y lúpulo en flor. Ahí, casi frente al puesto de pollos asados. Parecía una visión.

Pero no, me intereso y uno de sus responsables (¿José Manuel?) me responde con amabilidad, ofreciendo explicaciones de su producción casi sin ser interrogado. Así que de allí me traigo los dos de los tres tipos (faltaba la negra: mi nivel no me da para diferenciar entre una Porter y una Stout) que han sacado. Apenas llevan medio año.

Valiente apostar además por una cerveza tipo Ale, de fermentación alta, cuando -al menos por aquí- a la gente no la sacas de una Lager que sea ligera y floja, lo que supongo es el éxito de las grandes compañías, empeñadas en amputar los sentidos del gusto y el olfato y ofrecer una cerveza impersonal, apta para un joven y para una anciana: válida para todos, y que nadie se moleste. La riqueza, la pluralidad, sufren con la política de al por mayor.

La visita a ese mercadillo dominical me reportó unos minutos de conversación en los que he podido asomarme a una tarea artesanal que supongo es producto de una labor de amor por la cerveza.

¿Cervezas almerienses? No he probado ni la Bayyana, ni la Far West ni la Origen (esta última parece que tiene buena pinta). Degustaré estas dos cervezas Ale de doble y triple malta como merece su origen: qué menos que con tranquilidad y cariñosa predisposición.

Aunque falle con la falta de compañía y un buen momento con anécdotas para compartir.

En el Día del Padre…

marzo 19, 2013

… Que dicen por El Corte Inglés, ¿no?

La guerra perdida con el Disney Channel, pero con alguna pequeña esperanza todavía.

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Taza y paseo por la independencia

junio 24, 2011

Graciosa. A María le gustaría.

La he visto en uno de estos sitios de Tumblr que se enlazan unos con otros. Je Ne Sais Quoi ofrece por cierto un buen paseo por el sentir del pop independiente, con comentarios de lo que significa para algunos de sus protagonistas.

Mucho Stephen Pastel y Orange Juice, lo cual está muy bien; mucho Jesus And Mary Chain y mucha atención por la imagen, con querencia por el look “soo cute”… En fin. También mucho The Pains Of Being Pure At Heart y algunos nombres actuales, lo que enfría la emoción del clásico pop independiente.

Pero consigue reflejar la excitación que nos transmite en lo musical una ciudad como Glasgow. Ofrece algunas imágenes de interés que he guardado:

Orange Juice 

Felt

O me entero de John Bulmer, fotógrafo pionero en retratar las ciudades norteñas inglesas:

El día que en bici aprendió a montar María

junio 19, 2011

Lo tengo anotado: el 17 de junio.

A falta de la guía del padre perfecto, no puede ser mal plan del todo esto de intentar repetir con tus hijos aquellas experiencias de infancia que dejaron grato y duradero recuerdo.

Me acuerdo del momento, el dónde y el cómo del día en que aprendí a montar en bici gracias a la técnica puesta en práctica por mi vecino y amigo de siempre, Fernando: la típica, consistente en cogerte del sillín solo para ofrecerte la seguridad de que no te vas a caer.

Como no lo ves, no lo sabes y no lo notas, pero se aprovechan de tu buena fe para soltarte durante un instante; lo repiten más veces y tú como si tal cosa, pensando que vas sobre seguro, pedaleando en equilibrio. Hacértelo saber (“¡Mira, si ya vas solo!”) supone recibir una de las mayores y más perdurables alegrías de tu vida.

A mí me pasó con una pequeña BH azul, con ruedas ya no sé si de 16 ó 20″, y con cuadro de acero partido por la zona del pedalier, soldado por mi tío Juan, que para eso tenía el taller debajo de casa. Me acuerdo del momento y de la calle por la que hice las prácticas con Fernando, pero no me acuerdo del año.

Eran tiempos en los que no se veían más que behaches y geacés de paseo, inmediatamente antes de que la famosa Bicicross arrasara y se convirtiera en objeto de deseo.

María parece una niña lanzada, pues se presta a probar nuevas experiencias; así que hace unos días acordamos quitarle los ruedines a su Hello Kitty de 14″.

Fueron solo dos tardes de ir detrás de ella con el lomo agachado, sosteniéndola por el sillín. A la tercera salida, se vio con la soltura suficiente como para pedirme que la dejara sola.

Aunque vayas a su lado, entiendes que pueda producirse alguna caída, como así fue. También es comprensible vislumbrar, por formar parte del juego social, los inevitables pensamientos de los adultos que nos veían, resumidos en el típico “Verás tú”. Pero mi orgullo pudo con la vergüenza.

Y aunque también, también estaba el típico niño con cara de travieso que le faltó tiempo para soltar con placentero escándalo un “¡Se ha matao!”, ya tuve cuidado de que la caída fuese sobre el blando suelo de goma del parque.

Así que… ni mucho menos, bastardillo.

Aproveché para quitarle una cesta que la bici tenía sobre la rueda trasera. Más fácil ahora para subirse y bajarse. Y menos peso, aunque esto último, a una niña con la bendita lucidez del tiempo que tiene, le importa sencillamente un carajo.

Ahora ciertamente luce más endurera, sin la cesta y sin el guardabarros trasero.

¿Recordará María este día? ¿Le quedará el recuerdo que yo conservo y que me ha ayudado a revivir, sintiéndome cercano a poseer algo de la vieja y buena magia de los humanos?

Lo que sí es seguro es que ella ha aprendido a montar en bici bastante antes que yo. Trataré de que le dure su relación con la bicicleta.

Para ilustrar, dejo la canción que marcó esta tarde de junio, pues suelo llevar música portátil cada vez que salimos.

Extraída de una carpeta titulada Sunshine Pop Pearls vol 1, una buena recopilación que me sorprendió agradablemente cuando la bajé del Soulseek; y ahora que he vuelto a recargarla en el reproductor, de nuevo ha vuelto a brillar.

“Peaceful”, single de 1967 de Kenny Rankin incluido en su primer LP, subrayó melodiosamente la tarde. “Gracias agradecidas” al anónimo autor de este recopilatorio, por tan buen gusto al confeccionarlo y tan cívicas maneras demostradas al querer compartirlo, a disposición de los degustadores. ¿Habrá volumen 2?

Kenny Rankin – Peaceful

A REY MUERTO…

marzo 11, 2011

Se me murió el “portátil de audio digital” (DAP). Lo apagué por la noche, y al día siguiente ya no hubo manera de encenderlo. Nada.

Le tenía cariño al Iaudio G3, un reproductor que lo tenía todo: buen sonido; pequeño; con pila extraíble (evitando así el engorro de recargar la batería, con el tiempo que conlleva y que siempre te deja tirado cuando más estabas disfrutando); con botones de fácil toqueteo sin tener que mirar al hacerlo, con esa maravilla de botón tipo joystick y con ese diseño retro.

Hizo bien su trabajo durante estos tres años; ya lo disfruté, ya…

Tiro mucho de música portátil: en casa, leyendo o fregando los platos; por esos parques, mientras empujo a María en el columpio; por esos caminos sobre los que plácidamente pedaleo, sin sacrificar demasiada seguridad, controlando el volumen…

Por eso me eché a temblar cuando vi que no había nada que hacer. Y de inmediato supe que tendría que hacerme con otro aparato de esos, pero ya. ¡Qué pena de dependencia, chiquillo!…

Cuando me compré el G3, en el mundillo de los reproductores mandaban la propia Cowon y los Iriver. En los últimos tiempos, compruebo que no es tan fácil hacerte con un DAP centrado sólo en la música, sin el extra de los vídeos e imágenes; y lo de la pila se acabó: ahora todo pasa por la dichosa batería recargable. Como si no tuviera bastante con el móvil, la cámara de fotos, la de vídeo, el pulsómetro…

Me tuve que poner rápidamente en plan curso de reciclaje, y encontré un foro que me ha ayudado mucho: http://www.reproductormp3.net/

Compruebo que Cowon sigue mandando, pero veo que sus modelos se pasan de prestaciones: ya no está el G3 o similares; todos tiran de vídeo, o tienen un tamaño algo grande, o son demasiado “soft touch”.

Pero hete aquí que conocí al que quizás sea el reproductor “mascota” del foro: el Sansa Clip. Lo recomendaban por todos lados, comprobé que reunía todo lo que yo quería -menos lo de tirar de pila-, así que les hice caso y lo pedí a “la tienda oficial” de la página.

No me arrepiento. ¿Estos de Sandisk cómo es que saben ofrecer un cacharro tan bueno y a un precio contenido? La impresión de “plástico chinorro” se esfuma al tenerlo en la mano y comenzar con el toqueteo. Enseguida agradeces su portabilidad, pudiendo llevarlo en cualquier sitio gracias a la pinza que incluye y de la que toma su personalidad.

Compré el de 8 Gb, para tirar de más carpetas de las que metía en las 2 del G3, pero es que además el modelo Clip+ (que elegí) ofrece la posibilidad de aumentar la memoria gracias a tarjetas miniSD.

Con todo, lo mejor ha sido comprobar el gran sonido que ofrece. Comparándolo, el del G3 lo recuerdo como más robusto, con más cuerpo y presencia de los graves (echando al principio un poco menos su ecualización BBE), mientras que con el Clip me encuentro un sonido como más chicloso y coloreado, y creo que lo prefiero por la mayor claridad y espacialidad que antes no tenía, por lo que ahora escucho más matices. Sí, impresionante el sonido que saca esta caja de cerillas.

Intentar describir el sonido resulta difícil, pues es algo muy subjetivo, y cada uno tiene los oídos que tiene. Yo me declaro un analfabeto sonoro con oídos sin educar. Mi inocente conformidad me ofrecerá, por contra, cierto antídoto contra la -carísima- búsqueda de la excelencia sonora. Digo yo.

Los del foro son unos friquis que no se conforman con cualquier cosa, pero yo estoy contento con los auriculares que trae. Vengo de Sennheiser y AKG de primer precio, y por mucha mejora que tenga -siempre se comenta que en este tipo de reproductores más vale invertir en unos buenos auriculares- de momento voy bien servido.

¡Yo flipando en el foro al enterarme de que también hay amplis portátiles para los auriculares!…

Y lo último,el descubrimiento de Rockbox, ese firmware para tunear tu reproductor. Con lo torpe que soy se me resistía, pero gracias al foro he conseguido instalarlo en el Clip+. Ofrece un montón de parámetros personalizables en sonido, reproducción, interfaz…, así que es cuestión de ir trasteándolo.

Es mi actual arma para ir con la música a cuestas. Que sigan las satisfacciones sonoras. Mi agradecimiento a la comunidad Reproductormp3 por aclararme el panorama y ayudarme.

Para ilustrar, la canción que primero me saltó en el nuevo reproductor. Con los fenomenales The Ladybug Transistor, el bautizo no fue nada nada malo:

The Ladybug Transistor – Girl on a swing

MARÍA, MEDALLISTA

marzo 9, 2011

Ahora que su padre está, como suele decirse, un poco en el dique seco, recordemos el primer logro deportivo de María, tercera clasificada de su categoría en el XI Cross SEK-Alborán, celebrado el pasado diciembre.

Ya ha conseguido más que su padre en toda su vida.

Felicidades. Y come más fruta…

MARÍA says…

febrero 11, 2011

-Papá, dame gusanitos.

-¿Cuál es la palabra mágica?

-Abracadabra.

(!) -¿Y la otra?

-Patadecabra.

(!!) -Y… ¿la otra?

-¿Cuál?

-“Por favor”.

-¿Me das gusanitos, por favor?

(…)

LAS PRIMERAS NIEVES DEL AÑO

diciembre 1, 2010

Ginés Reche tuvo a bien compartir unas fotos desde el ayuntamiento, mostrando el inicio de la pequeña nevada en la mañana del lunes:

La tarde anterior, domingo, conjugaba lo apacible con lo medroso: