Fanzine STAMP

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Nostalgia recuperada: uno no puede sino recibir con emocionada sorpresa la edición facsímil del fanzine Stamp a cargo de Libros Walden. Stamp tuvo una vida breve, pero su paso tuvo un significado necesario para los sedientos de cultura pop, apelotonados en los abrevaderos de los fanzines.

Gracias a la conexión Stamp, pudimos seguirle al pista a la llamada escena C-86 que se asomaba por Radio 3 (otra vía esencial para los alejados de casi todo), y en mi caso llegué a considerar como “C-89” a todos esos nuevos grupos desconocidos que poblaron sus fotocopias, y que prometían excelencias al lado de ilustres como McCarthy, Felt, The Brilliant Corners o Jesse Garon & The Desperadoes, protagonistas estos nada menos que del flexi que traía el primer número; de modo que, cuando me enteré de su existencia gracias a Flor de Pasión, “casi me muero”, por utilizar una de esas expresiones típicas de fan que llenaron la información de Stamp.

Porque Stamp fue un típico fan-zine lleno de las inevitables listas de gustos con lo mejor y lo peor; de cuestionarios personales a los héroes musicales; de un recorta y pega compuesto por la asociación de fotos y escuetos párrafos separados a máquina de escribir del que supieron sacarle una imagen estética (páginas como las de St.Christopher o PO! quedaron especialmente bien) redondeada con una afición por el cine español costumbrista-oficialista de los Sesenta que, particularmente por aquí costó entender (“Por favor, déjanos mantener el toque chochi en Stamp”, respondían), pero que se demostró perfectamente válido por su atrevimiento personal. ¿O es que acaso debíamos pedirles los típicos homenajes al Free Cinema o la Nouvelle Vague? Mérito el de su conquista.

Y sobre todo, por el detalle de aceptar y alentar las cartas personales. De fan a fan. A mí me tocó John Sillitoe y aún guardo con cariño aquella correspondencia.

Misión cumplida en unos tiempos prehistóricos, desde la perspectiva de la facilona sobreinformación de hoy en día; entonces no era tan fácil, pero por eso, seguro, se disfrutaba el doble. Nombres como PO!, Bradford o East Village quedaron asociados ya por siempre a este fanzine que tenía, como sus coetáneos británicos en los que se inspiraba, la excelente costumbre de distribuir flyers y catálogos de sellos que permitirían empezar a pedir directamente esos siete pulgadas que resultaban tan necesarios, aparcando las no menos necesarias cassettes grabadas, en tiempos de hambruna.

Por Stamp comenzamos a  hacernos con los discos de Sarah Records, por ejemplo, algo que siempre irá asociado al uso entre nervioso y emocionante de los giros postales en aquellas visitas esperanzadas a Correos, en Granada, con la torpeza de creer que había que cambiar pesetas por libras! “¿Para qué quieres eso?”, preguntaba el funcionario. Aturdida primera vez… Pero pocas esperas tan ilusionantes e impacientes como la llegada de un paquete con discos.

Stamp fue una guía que trajo a casa parte de los mejores años de aquella independencia británica, poco antes de que todo empezara a empeorar. Fue el reflejo de una manera idílica de entender el pop. La entrevista que introduce los tres números más el especial Donosti clarifica y pone en su contexto la trayectoria de este fanzine, recordándonos aquel tiempo de de inspiradora afición, de imperecedera pasión, de honesta precariedad.

La celebración de esta arqueología de lo mítico y efímero va a pasar, cómo no, por una selección de aquellas Stampidas (“Hemos recibido muchas cartas sugiriendo que vendiésemos una cinta porque es difícil y caro poder conocer a la mayoría de estos grupos”) que permitieron ponerle banda sonora al fanzine, incluyendo -pena que no hayan entrado en el recopilatorio de los flexis que acompaña esta reedición- la contribución de Jesse Garon & The Desperadoes y St. Christopher a los dos primeros números. Dos bandas que ejemplificaron perfectamente los viejos y nuevos favoritos de entonces.

Unas cintas especialmente atinadas en su selección, combinando clásicos con caras B, maquetas y hasta grabaciones en directo, como la magnífica “I won’t make you love anymore” de Felt. Lamentablemente no me hice en su momento con el tercer número, pero el repaso sonoro a los dos primeros bien merece la pena para comprobar el poder de unas canciones para seguir haciéndote retroceder a un tiempo pasado tomado como referencia.

Sí, fue hace tiempo, pero aún somos creyentes en esa fe por la que “esperamos ansiosos que sigan dándonos dos minutos de vinilo que nos bloqueen los sentidos como esta sobredosis de belleza”. A la manera de aquellos cinco chicos madrileños.

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01. Jesse Garon & The Desperadoes – I want

02. Jesse Garon & The Desperadoes – Presence

03. Wolfhounds – Me

04. McCarthy – Something wrong somewhere

05. The Field Mice – I can see myself alone forever

06. St. Christopher – Forever more starts here

07. The Odgens – Rachel put your arms about me

08. The Man From Delmonte – Drive, drive, drive

09. Lloyd Cole & The Commotions – Swetnees

10. Bradford – Boy will be boys

11. The Sundays – Don’t tell your mother

12. St. Christopher – If I could capture

13. Po! – Appleseed Ally

14. The Orchids – Defy the law

15. Bob – Kirsty

16. Felt – I won’t make you love anymore

17. Fat Tulips – St. Steven

18. The Brilliant Corners – Delilah sands

19. East Village – Her father’s son

20. Remember Fun – Cold inside

Stampida

 

 

 

 

4 comentarios to “Fanzine STAMP”

  1. Miguel Says:

    ¡Hola!

    Aquí Miguel (de STAMP). Muchísimas gracias por este post tan requetebonito. Gracias, gracias, gracias …

  2. José Luis Says:

    Gracias de nuevo Manolo por el excelente articulo y exalta música.
    Pues al mismo edificio de correos me encaminaba cuando aterrizaban mis pedidos vilinicos reportados a través de Gemma Records, allá a comienzos de los ochenta.

    Y como estamos nuevamente sofocados por las altas temperaturas aquí correspondo con un par de canciones aderezadas con refrescante toque de mandolina.

    • Actión Painting! “These Things Happen”
    • The Blue Aeroplan “Jack Leaves and Back Spring”

    Manolo se hecha de menos alguna que otra salida betetera. ¿estás quizá tocado?

    Saludos ardorosos.

    • Manolo M. P. Says:

      Un par de ejemplos excelentes, y muy adecuados. Un poco tocado de la espalda sí que he estado, y el rizamiento que presentan las ramblas últimamente no ayudan. A ver si puedo presentar alguna salida decente. Gracias por seguir ahí.

      Saludos arenosos.

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