El Puente (Bernhard Wicki, 1959)

¿Películas sobre la Segunda Guerra Mundial? Hace tiempo que uno se hartó del tratamiento western típico del cine estadounidense: muy buenos contra muy malos; acción trepidante; la guerra que saca lo mejor de nosotros mismos y nos hace héroes, el frente como escenario deseado…

No, por aquí el interés del cine bélico depende de que cumpla la exigencia de ser antibélico: que muestre el horror de todas las guerras, que alerte sobre la violación de los derechos inalienables de todo ser humano. Cine con una enseñanza moral que deje poso en el espectador.

Se hace necesario que aparezcan personajes con profundidad psicológica, evitando el maniqueísmo plano y predecible, el tópico.

Ya solo el hecho de presentar una historia desde el lado de los perdedores suscita interés. Hartos del típico cine bélico estadounidense, buscamos películas que traten la guerra desde el lado alemán, japonés o ruso.

Stalingrado (Joseph Vilsmaier, 1993), por ser la primera película alemana que vi sobre el asunto, me llamó la atención. Cuenta el descenso a los infiernos de un batallón de soldados alemanes, que pasan de las apacibles vacaciones en Italia (así de fácil debió de parecerles a muchos la guerra durante los primeros meses del conflicto, con aquella táctica de la guerra relámpago) a las duras condiciones de la estepa rusa y la lucha cuerpo a cuerpo en Estalingrado.

Fue una cara superproducción, y la información o el reflejo de hechos históricos -esa condición instructiva que para muchos es necesaria para hablar de una buena película bélica- resulta algo más bien farragoso, cuando no nulo. Pero ahí estaba ese grupo de soldados alemanes, descritos como unos tipos bastante decentes y nada militaristas que están en medio de ese infierno porque son unos “mandados”.

Eso fue lo que se me quedó, junto a aquella secuencia del ataque a los tanques rusos, en medio de la estepa.

La temporada de cine de verano ya acabó, pero nos dejó para el recuerdo otra película sobre la Segunda Guerra Mundial. También alemana, y con el añadido un poco morboso de haber sido realizada en 1959, no muchos años después de todo aquello.

Se llama El Puente (Die Brücke), y fue dirigida por Bernhard Wicki. La historia se centra en los últimos tiempos del conflicto, y muestra la decadencia del ejército alemán, que termina por reclutar a niños que no saben dónde se meten, cuyo único afán -manipulados por la propaganda, envenenados de idealismo- es participar en la guerra sin saber lo que es. Lo aprenderían de la forma más cruda.

Sobre ese grupo protagonista de seis o siete niños va a caer el espíritu antibelicista de esta película inolvidable por su mezcla de amable cuento de hadas, con esa atmósfera casi idílica de su primera parte que cuenta las vicisitudes personales de cada uno de esos muchachos en un pequeño pueblo alemán, y el progresivo advenimiento de la realidad de la guerra (ya anunciada con alguno de esos bofetones, tan propios de la edad, que te revientan la nariz) cuando, ya reclutados, son enviados a defender precisamente aquel puente del pueblo que era el escenario principal de sus juegos.

Una película que transmite un raro, delicado antimilitarismo, si es que eso es posible. Por ello, precisamente, muy efectivo.

No va a ser la última que veamos sobre el tema. Ya tenemos una lista pendiente de más películas necesarias, que podría comenzar con la revisión de la trilogía de Rossellini; seguir con otra alemana, El Submarino; pasar al frente oriental tirando de cine ruso (qué ganas de ver la de Klimov: Ven y Mira), pero también ver esa de Peckinpah, La Cruz de Hierro: antibelicista, por lo que cuentan, y con los alemanes como protagonistas. No es extraño que fuese un fracaso de crítica y de público en Estados Unidos.

5 comentarios to “El Puente (Bernhard Wicki, 1959)”

  1. José Luis Says:

    Querido amigo Manolo,

    Espero que estés bien; veo que, al menos en lo que respecta al blog, estás en forma; seguro que en tu faceta de deportista, también.

    Has tocado un tema que me interesa mucho: las películas antibelicistas.

    Tomo nota de Stalingrado y de El puente, que no conocía pero que ya me he aprestado a intentar conseguir por medios “malvados”.

    “La cruz de hierro” es una buena película, pero para mí no es de las mejores de Sam Peckinpah, o al menos no de las que más recuerdo me dejaron. No está mal, por eso.

    Ahora bien, te recomiendo estas dos, si es que no las has visto ya:

    “Sin novedad en el frente”; Louis Wolheim, USA (1930). También se pone del lado de los perdedores, en este caso Alemania en la Primera Guerra Mundial, y por lo que veo, tiene muchos contactos con “El puente”: un grupo de chicos muy jóvenes, fascinados por el idealismo nacionalista y que de golpe y porrazo se encuentran con la cruda guerra de trincheras. Emocionante.

    “Masacre Ven y Mira”: película de la antigua URSS, un tanto maniquea y surrealista, pero muy, muy cruda y quizá interesante de ver.

    Saludos antibelicosos.

    • Manolo M. P. Says:

      Amigo José Luis:

      Te agradezco mucho que vuelvas a pasarte por aquí para hacer recomendaciones tan interesantes como estas. Sí, ya tenía en le punto de mira la peli de Klimov, “Ven y Mira”, que tengo entendido que es bastante cruda y, por ello, seguro que muy antimilitarista.

      Tomo nota de esa clásica, “Sin Novedad En El Frente”, que me suena pero no con ese director.

      Desde luego hay muchas otras pendientes: ¿qué me puedes decir de “Enemigo a las puertas (2001)”, de J. J Annaud? Creo que centrada también en Estalingrado; “Kanal”, de A. Wajda (1957) es otra que me gustaría ver.

      No sé si “La batalla de inglaterra” (Guy Hamilton, 1969) estará también a la altura. Es que el cine anglosajón, salvo gloriosísimas excepciones (que son numerosísimas y valiosísimas) me escama por peliculero y falta de profundidad. Al menos para los que consideramos como un lema aquel comentario de Víctor Erice que señalaba al cine como un instrumento para desvelar la verdad.
      Por ejemplo, muchos alaban “Salvad al soldado Ryan”, pero a mí, fuera de la espectacularidad del desembarco y tal, me sigue pareciendo un producto hueco. Siempre terminan cayendo en lo mismo, los mismos vicios predecibles… Pero no quisiera parecer ahora un talibán anti nada.

      Caso aparte es “Vida y muerte del coronel Blimp” (1942), de esa pareja de absolutos favoritos que para mí son Powell y Pressburger, “The Archers”, nada menos. Elegancia, saber hacer británico y derroche de sensaciones como nunca se vio por tierras tan flemáticas. Y además molestando a Churchill por la crítica a los acartonados y reaccionarios altos mandos del ejército, así como el ingenioso guión con esas vidas paparelas entre el oficial inglés y alemán. Supongo que la conocerás, claro.

      Si tienes a bien indicarme más películas ineludibles, estoy con la libreta abierta.

      saludos pacíficos.

  2. José Luis Says:

    Apreciado Manolo:

    “Enemigo a las puertas” me parece una buena película, algo lastrada por su querencia comercial, pero entretenida sin duda alguna, aunque carece de un poso de demasiado calado. Por lo que recuerdo, es, más que nada, una película de snipers o francotiradores.

    Justo lo que le pasa a “Salvar al soldado Ryan”, espectacular en la recreación de la guerra (la batalla final también me parece admirable), pero con un contenido más bien superficial y barato.

    No conozco “Vida y muerte del coronel Blimp”, así que apuntada queda. ¿Has visto “El general De la Rovere”?

    Y otra que seguro que también has visto, y que ahora recuerdo a bote pronto: “Comando en el mar de china”, de Robert Aldrich. Tan antimilitarista como imprescindible.

    Me gustan mucho esas películas que aprovechan el género bélico, con todas sus consecuencias, para lanzar un mensaje diametralmente opuesto.

    Por eso, si no la has visto ya, considero que una película de visionado necesario es Starship Troopers de Paul Verhoeven. La primera parte, la otras he leído que no tienen nada que ver.

    Un abrazo, querido amigo.

    • Manolo M. P. Says:

      Magníficos apuntes, José Luis. Celebro pues que te gusten “esas películas que aprovechan el género bélico, con todas sus consecuencias, para lanzar un mensaje diametralmente opuesto.” Estamos en la misma trinchera.

      Saludos humanistas.

  3. Manolo M. P. Says:

    José Luis, !cuánta razón tenías! Vi la Cruz de Hierro y salí rebotado de ella, ¿cómo pueden decir que es antimilitarista? O al menos no en el sentido radical que buscaba. No sé dónde leí el comentario de alguien que señalaba que en el cine bélico hay dos opciones: o películas propagandistas que en el fondo animan al alistamiento o crítica antimilitarista pura y dura…

    … Que es lo que he encontrado en Sin Novedad En El Frente, ¡magnífica! Así que gracias por la recomendación. Eso es lo que yo busco.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: