ISAAC LEVITÁN

Le tengo ganas a Desde los bosques nevados. Memoria de escritores rusos, de Juan Eduardo Zúñiga. Y más desde la aparición, el pasado sábado en el suplemento Babelia, de su artículo  “Bosques, ríos, estepas: Rusia“, en el que notifica el influjo de la naturaleza sobre la literatura rusa apoyándose en un pintor, Isaac Levitán, que para mí ha sido toda una revelación (así de puesto estoy yo en pintura); y lo mejor es que todo eso coincide con la lectura del cuento Toc… Toc… Toc… de Iván Turguéniev, que ha sido como la práctica perfecta de ese estudio.

El considerado como el más occidental de los escritores rusos nos muestra la desmitificación de la imagen romántica del suicidio, a través del personaje de un oficial ramplón desmerecedor de la atención que perseguía. “Hay que ver lo que le gusta ocuparse de sí mismo”, piensa de él el narrador. Lo perdurable está en al descripción del ambiente, durante los momentos vividos en aquel cobertizo rodeado de una espesa niebla, y la alarmante búsqueda posterior del oficial:

“Con la noche fue descendiendo a la tierra un vapor tenue y húmedo que se espesaba más y más hasta convertirse en densa niebla. En el cielo salió la luna y a su luz la niebla se volvió transparente y dorada. Todo se desplazó de su sitio, se ocultó o se mezcló de forma extraña.” (…) ” Sería imposible describir cuántas vueltas y revueltas tuvimos que dar. Los faroles no nos servían de nada, pues eran incapaces de ahuyentar la bruma clara, casi blanca, que nos envolvía.” (…) “Vagábamos como en sueños; pronto quedamos los dos roncos, la humedad nos entraba hasta lo hondo del pecho” (…) “Al pie mismo de la valla, cerca de nuestra isba, crecía un sauce viejo y frondoso; era una gran mancha negra que destacaba entre la blancura de la niebla envolvente, de esa blancura opaca que ciega y embota la vista mejor que la oscuridad. De pronto se me antojó que algo vivo y de gran tamaño se agitaba en el sulo al pie del sauce.”

Aparece en el segundo volumen de la clásica Antología Universal Del Relato Breve, engordada posteriormente por Francisco Rico y rebautizada con el comercialmente más atrayente sobrenombre de “Todos Los Cuentos”, en la edición de Planeta que yo tengo. Viene potente, porque el apartado dedicado al realismo comienza con franceses y después ofrece un imponente despliegue ruso: Gógol, Turguéniev, Lermontov, Tolstoi, Chéjov… ¡Fiuuu! Para degustar poco a poco. Como las canciones, así los cuentos.

En cuanto a Levitán, se le etiqueta como el gran paisajista ruso; también como impresionista, pero su arte trasciende la habilidad técnica que lo encasille en una escuela, porque sobre todo sus cuadros ofrecen la revelación de un estado de ánimo en la obra paisajística. “Landscape of mood”, como lo denominan los ingleses.

En este sitio (del que saco los ejemplos visuales, y que además ofrece bonitas fotos de pinturas al aire libre) se comenta que el profundo significado que el pintor ponía en los paisajes, imprimiéndoles una fuerte carga emocional, lo alejaba de cierto academicismo francés que dejaba como algo secundario la importancia de la mirada trascendental. Sí, puede que algunos impresionistas “Nunca vieran un Levitán”. Aquí no hay fuegos de artificio, y sí una sensibilidad para evocar emociones sublimes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: